
Ya están todos durmiendo cuando llegas a mi casa. A este cuarto que antes, más a menudo, recibía tus visitas. El que decoré con el gran cuadro que nos gustaba de ese lúgubre sendero arbolado y con esta cama grande de color wengué.
Te quitas la ropa y te tumbas en mi lado. Mi lado! Como si algún lado de esta cama no fuera el mio!.
Mi corazón se sale, pero extrañamente, de...timidez. Y me abrazas como hacías siempre. Y me estrecho a tu pecho como hacía antes.
Te quitas la ropa y te tumbas en mi lado. Mi lado! Como si algún lado de esta cama no fuera el mio!.
Mi corazón se sale, pero extrañamente, de...timidez. Y me abrazas como hacías siempre. Y me estrecho a tu pecho como hacía antes.
Qué pasa? parece que un sentimiento de "incertidumbre" me pise el estómago.
Nos "perdimos" quizá un poco estos meses atrás, en los que la distancia ha hecho demasiada mella. Parece que se hubiera roto nuestra Mágia de alguna manera. La Mágia de tu esencia. De la lluvia de tus besos. Del roce de tu piel. De verte y ...vibrar. No me gusta lo que nos ocurre. Es triste. Da soledad. Oigo el latido de mi pulso algo angustioso. Parece que se vaciara de ruidos y sonidos nuestro espacio, y todos los murmullos redoblaran escuchándose de más.
Hasta cuándo te quedarás ésta vez? Sé que estás cansado de trabajar, que el sueño te ha vencido y no puedes más. Pero ..."te pierdo tanto tiempo si te vas!". A partir de que te vas, ...me quedo SOLA.
SOLA, en esa cama tan grande, desde la que observo en la penúmbra cada pared, cada rincón, cada "movimiento". Desde la que escucho tantos sonidos. Me siento desarraigada y abandonada de tu mirada. Pasan las horas largas, eternas en el reloj de mi móvil, pausados sus minutos, pausados sus segundos, monótonos y... no me puedo dormir. He perdido esa capacidad y ya ...no puedo descansar.
Imagino que te echas en este colchón, de nuevo, a mi lado, ...y te duermes. Descansas sobre estas sábanas que cada noche "me tienen". Y cuando tu cuerpo sostiene una respiración relajada y te siento volar ya otros mundos, entonces... cojo tu brazo, que reposa sobre tu pecho, lo estiro y lo pongo con máximo cuidado en mi lado, ese lado que aún guarda mi calor. Y le apoyo mi cuello ladeandolo , cayéndo mi pelo por tu costado. Y tu piel desprende calor. Y el que estés a mi lado me llena a rebosar de seguridad y tranquilidad. (Ahora sí podría dormirme).
Yo velaría por los que duermen bajo este techo y, Tú ...velarías por mi!. Bendito placer sería, que la noche no se apoderara de mi con su oscuridad manteniéndome alerta. Si no, delegar la vigilancia de las Sombras a quien és más Fuerte que yo. Para que me protegiera. Cuidándome como a una niña pequeña, que se arropara a la orilla de tu cuerpo y a la que sostuvieras con tu brazo y sujetases con tu mano, ...siempre. Como una niña...!
Pero, esto es solo, el navegar de mi Imaginación. La luz, tímida, empieza a entrar por los agujeros de mi persiana. Y mi cuerpo, cansado, espera el sonido de esa alarma que implacable canta su música hasta que la apago, y espera también el desvanecer de la desazón y...empieza La Vida. Los fantasmas que paseaban en Mi Noche, se han marchado. Y entonces irá pasando el día, y cuando de nuevo llegue la oscuridad de la próxima noche, me dejará irremediablemente ...fría.